BLOQUE I.- Tipología textual: describir lugares

Más "info" aquí

 

Taller de descripción de lugares y paisajes

 

 

DESCRIPCIÓN DE LUGARES Y PAISAJES
Describir un lugar consiste en decir cómo es de forma detallada y ordenada, “pintarlo” con palabras, de manera que otras personas puedan imaginárselo.
Hay que observar con mucha atención y seleccionar los detalles más importantes.
Después de seleccionar los detalles, hay que organizar los datos siguiendo un orden (elige uno de ellos):
  • De lo general a lo particular o al contrario.
  • De dentro a fuera o al contrario.
  • De izquierda a derecha o al revés.
  • De los primeros planos al fondo o al contrario.
Esquema
Antes de empezar a redactar o escribir, debes ordenar tus ideas, es decir, debes saber por donde vas a empezar, por donde vas a seguir y cómo vas a terminar. Para ello, te resultará muy útil el siguiente guión:
La presentación (decir de que se trata);
Describir ordenadamente los elementos que componen el paisaje desde lo más lejano hacia lo más cercano a ti. Esto es, decir como son cada una de sus partes, siguiendo un orden.
Tu opinión o impresión (lo que sientes al observar lo que describes)
Recursos expresivos para describir un lugar
También debes elegir bien las palabras y utilizar recursos expresivos para dar viveza y fuerza a la descripción.
  • Adjetivos: Oscuro, apacible, frondoso, despejado, caudaloso, hediondo, húmedo, escarpado,… Un poco más adelante encontrarás un banco de adjetivos que podrán serte útiles.
  • Comparaciones: Verde y frondoso como el Amazonas. 
  • Imágenes: Mi huerto es un desierto. 
  • Metáforas: De la fuente brotaban doradas perlas.
Banco de adjetivos para describir paisajes y lugares
- CIELO: azul, celeste, gris, nublado, oscuro, despejado, cubierto, luminoso…
- MAR: azul, verdoso, tranquilo, alborotado, bravío, sereno, transparente, ondulado…
- MONTES: bajos, elevados, redondeados, picudos, verdes, pardos, secos, áridos, poblados…
BOSQUES: tenebrosos, frondosos, caducifolios, nevados, inundados, sombríos, húmedos,…
ÁRBOLES: altos, bajos, gruesos, delgados, corpulentos, frondosos, redondeados, alargados, secos… - CIUDADES: bulliciosas, silenciosas, apacibles, desapacibles, tranquilas, ruidosas, agradables, desagradables, divertidas, aburridas, modernas, antiguas, históricas… 
- PUEBLOS: blancos, escarpados, aislados, silenciosos, abandonados, marineros, serranos,… 
- CASAS: bajas, amplias, pequeñas, modernas, antiguas… 
- CAMPOS: verdes, amarillos, oscuros, secos, áridos, fértiles, cultivados, abandonados, improductivos, floridos… 
- RÍOS: largos, cortos, secos, caudalosos, fríos, transparentes, profundos, sucios, limpios, contaminados… 
- CAMINOS: polvorientos, serpenteantes, estrechos, pedregosos, embarrados, cortados, interminables,...
- FUENTES: cristalinas, verdosas, naturales, antiguas, redondas, agrietadas, rebosantes, secas,…

Esta fotografía representa un paisaje de un campo florido en primavera.
En él podemos observar tres partes distintas: la que está más cerca de nosotros, que es el agua; la parte central, que está constituida por un inmenso prado cuajado de flores y algunos árboles; y una parte más lejana formada por una arboleda.
El agua del canal es azul, limpia, transparente y tranquila. Seguramente, se utiliza para regar las tierras de al lado, que están cubiertas de una capa de verde césped, de flores y de
árboles. Estos árboles no son demasiado corpulentos y tienen unas ramas, finas y largas, con muchas flores de color blanco-rosado que contrasta con el colorido fuerte y vivo del resto de las flores.
En el prado, cerca del canal y en la parte derecha de la fotografía, hay un molino con aspas que mueve el viento.
Al fondo se ven unos árboles frondosos que cierran el prado. El cielo está despejado y es celeste y luminoso.
Llama la atención en este paisaje la variedad de colores: celeste, azul, verde suave, verde oscuro, blanco, amarillo, naranja, rojo, violeta. El aire debe estar cargado de aromas suaves que desprenden las flores, los árboles, el césped y el agua.
Debe de ser agradable vivir en un sitio así, silencioso, apacible y saludable, lejos del bullicio, la contaminación y el nerviosismo de las grandes ciudades.

-----------------------------------

 

Otras descripciones de lugares hechas por autores famosos:
El riachuelo que riega casi todas estas huertas, sangrado por mil acequias, pasa al lado de la que visitamos; se forma allí una presa, y cuando se suelta el agua sobrante del riego cae en un hondo barranco poblado en ambas márgenes álamos blancos y negros, mimbrones, adelfas floridas y otros árboles frondosos. (...) Las laderas que hay a un extremo de la huerta están llenas de nogales, higueras, avellanos y otros árboles de fruta. Y en la parte llana hay cuadros de hortalizas de fresas, de tomates, patatas, judías y pimientos, y su poco de jardín, con gran abundancia de flores. (...) La casilla del hortelano es más bonita y limpia de lo que en esta tierra suele ver, y al lado de la casilla hay otro pequeño edificio reservado para el dueño de lafinca. 

“Pepita Jiménez”, Juan Valera
-----------------------------------
Pero, sobre todo, tenía empeño en visitar el carmen de la Cruz Blanca, donde habíamos vivido por algún tiempo, arriba en el Albayzín. Lo recordaba bien, era una casa muy espaciosa, con columnas de marmol en el bajo y, en el piso superior, precisamente en la cámara que mis padres usaban como dormitorio, unos artesonados árabes que de cuando en cuando los turistas, entonces no tan numerosos, ingleses casi siempre, pedían permiso para admirar. El carmen tenía un jardín hermoso, extendido hasta los muros de un convento que lo cerraba al fondo; y en el jardín, un estanque alargado donde nos bañábamos los chicos. En un rincón, un espeso macizo de bambúes, al que se acogían con gran algazara los pájaros en la hora del anochecer; y más allá, una huerta dedicada a cultivar flores para la venta, enorme plantación de claveles que, con el viento, nos enviaba oleadas de densísimo perfume. En la torre, un palomar, ocupación deliciosa de mi madre a quien yo ayudaba con placer en la tarea de cuidar las aves. 
"Relatos Granadinos", Francisco Ayala
 
---------------------------------
 
Describamos el lugar. Nos hallamos casi tendidos en el suelo. Estamos reclinados y con el codo hincado en tierra. A ratos nos tendemos del todo boca arriba y contemplamos las nubes que van bogando en el límpido azul. Nos rodean matas de tomillo y romero; a un lado, rozando nuestra cabeza, se levanta un lentisco. En las ramas de ese lentisco ha tendido su red una araña. Se encuentra invisible. No recibe visitas. Si acaso cae en la red una mosca, la red vibra ligeramente. La araña aparece por el fondo y de un salto atrapa la mosca y la va enredando en hilos sutiles. Pero no hay moscas por aquí. Lo que hay es una abejita que revolotea zumbando sobre una flor de romero. El zumbido se percibe distintamente. El lugar en que nos hallamos se eleva sobre el panorama. Un alto collado separa dos dilatadas hoyas. Los cuadros de sembradura, ora cuadrados, ora cuadrilongos, con interpolación de algún agudo cornijal, se ensamblan en inmenso tapiz. En la lejanía cierra el horizonte una montaña. No está tan lejos que parezca azulina, ni tan propincua que se nos muestre en hosquedad parda. Si tuviéramos una catalejo en este momento, a media mañana, veríamos como cruza un tren entre alcores y barrancas. La sensación de paz sería rota un instante por la evocación del trabajo ciudadano. El tren se encamina a Madrid. Nos sentiríamos lejos y próximos de las agitaciones humanas. (…)

 

José Martínez Ruiz Azorín
-----------------------------------

 

LAS NUBES 

¿De dónde, ligeras, pesadas, blancas, grises, pasajeras del cielo, amantes del viento, vosotras nubes? ¿Qué sería de los cielos sin vosotras a quienes desgarran las montañas y a quienes tan dulcemente se entregan lomas y cerros? Cuando va vuestra sombra sobre los llanos, cuando se pliega sobre los barrancos, cuando parte en claros y oscuros los trigos, cuando bajáis tremendas, o graciosas subís, subís, vosotras nubes, nostalgia de la tierra, ligeras desterradas, apresuradas amantes, cuyo besar nunca es largo, cuyo  destino es tan humano que está pendiente del primer viento.

...Ya están aquí las nubes, dicen los labradores. Y vuestra enorme presencia  muda, llenando el cielo, añade no sé qué misterio a la vida. Ya están aquí las nubes.

 

En un ligero humo blanco primero, tenue, casi invisible, un algodoncillo sobre la asierra que se confuden con la nieve, y luego unas manos inmensas que van palpando el azul, estrujándolo, ciñéndolo, abriédolo en grandes lagunas por donde se escapan los ojos.

 

...Ya están aquí las nubes.
Y las nubes, como los enamorados, se hacen huidizas con el deseo e impertinentes con la abundacia. Pero su presencia llena como su nombre, como su fecundidad.

 

(Muñoz Rojas, Las cosas del campo. Las nubes 2007: 41).

 

 

 


BLOQUE II.- Gramática: adverbios



Los adverbios de tiempo indican cuándo se produce la acción del verbo.

Pueden ser: antes, después, luego, pronto, tarde, temprano, todavía, aún, ya, ayer, hoy, mañana, siempre, nunca, jamás, próximamente, prontamente, anoche, enseguida, ahora, mientras, anteriormente.

Ejemplos: 
"Anoche escuché un ruido extraño."
"Ven ahora a mi casa"
Ejemplo 4: "Ya te dije ayer lo que pensaba."
Ejemplo 5: "Mi madre nos visitará próximamente."

¿QUÉ SON LOS ADVERBIOS?
Los adverbios son palabras que acompañan al verbo de forma que modifican o complementan su significado. Según su papel pueden ser adverbios de lugar, de tiempo, de modo, de cantidad...

 

FÍJATE QUE... al igual que VerBo lleva la primera letra con V y la cuarta con B, la palabra adVerBio o adVerBial, como son de su misma familia, también se escriben igual.

Los adverbios de lugar indican la posición donde están las cosas.

 

Pueden ser: aquí, allí, ahí, allá, acá, arriba, abajo, cerca, lejos, delante, detrás, encima, debajo, enfrente, atrás, alrededor.

Ejemplos:

"El papel cayó detrás del armario"
"Estaré allí en media hora".
"Se formó una gran humareda a mi alrededor."
"Vi nubarrones lejos"



BLOQUE III.- Ortografía: La H

Hie- y Hue-

Escribe un listado de palabras que comiencen por HIE y HUE.

 

Puedes hacer los ejercicios que encontrarás a continuación para repasar.

 

Descárgalo aquí


Homófonos

Hay, ahí y ¡ay!

Hecho, hecha y echo, echa

Y ante todo, recuerda, que...

¡¡¡echo y echa echan la h inicial en la papelera!!!


BLOQUE IV.- Gramática: El verbo


Un poquito más: Marco Polo

educapeques.com

Marco Polo nació en Venecia en 1254, época en la que el comercio de productos de Oriente, como la seda y las especias, marcaba notoriamente la economía de la Europa de ese entonces.

Pero, para llegar al  Lejano Oriente era necesario atravesar el Asia Central, una región bastante desconocida por los europeos, aunque lo atractivo de las jugosas ganancias que otorgaban los extenuantes y largos viajes, incitaron a su padre y su tíoa emprender la épica travesía a través de la que era conocida como la ruta de la seda.

El conocido emperador mongol, Kubilai Kan, no les fue hostil como podría haberse de esperar. Al contrario, acogió a los hermano Polo  con grandes honores y atenciones, en virtud de lo cual el par de hermanos venecianos permanecieron catorce años en territorio mongol. Es más, les encomendó la tarea como embajadores ante el Papa, a fin de que le manifestaran a éste el deseo del emperador de enviar a Europa sabios y sacerdotes.

Algunos años más tarde, en 1271, los hermanos Polo emprendieron una nueva travesía a Asia, pero esta vez acompañados de un joven de 16 años: Marco Polo. En éste viaje visitaron la primera ciudad netamente china y tuvieron el primer contacto con el budismo.

Cuando llegaron a los territorios del Gran Khan,  Marco Polo se convirtió en su protegido y le fueron encomendadas variadas misiones de una importancia relevante, hasta el punto de haber sido nombrado gobernador de la región de Yangzhou, al tiempo que años antes había ingresado al cuerpo diplomático de la corte.

Era evidente, entonces, el profundo conocimiento que  había adquirido de la cultura y las costumbres chinas.  Después de algunos años, la familia Polo decidió regresar a su tierra natal.

Marco participó en algunas batallas pero, lo más importante, fueron sus escritos publicados bajo los títulos “Viajes por la tierra del KublaiKhan”  y “Libro de las Maravillas del Mundo”.

Años más tarde, fallecería en 1324 a los 69 años de edad.